Traducción

Wednesday, January 11, 2006

Sistemas para el cerebro y el lenguaje

APRENDIZAJE DEL IDIOMA

Aprender a hablar es un proceso diferente del aprendizaje de un segundo idioma. Existen diversas zonas del cerebro donde se llevan a cabo las principales funciones del lenguaje
Hace más de 35 años tuve una experiencia inolvidable. Mientras asistía a una conferencia con participantes extranjeros, en una caseta visible desde la sala, un intérprete traducía las intervenciones de los ponentes. Observé que en la mano tenía un lápiz y escribía constantemente. Esto me llamó la atención porque, si bien es común que un intérprete apunte palabras que no le son familiares, normalmente lo hace solo ocasionalmente.
En un intermedio me acerqué a la caseta para preguntarle al intérprete qué palabras apuntaba y quedé asombrado al ver que estaba haciendo un crucigrama. Su traducción era automática al punto que le permitía hacer un crucigrama mientras traducía. Años después me tocó hacer de intérprete en una reunión de negocios. Mientras traducía garabateaba en un papel y de repente alguien me tocó el brazo. Le pregunté qué pasaba y me dijo: "te acabo de preguntar qué opinas sobre lo que he dicho y has traducido mi pregunta". Sorprendido le pregunté sobre por qué pedía mi opinión, porque no tenía idea de lo que estaba hablando. Al parecer, yo también traducía automáticamente mientras hacía mis garabatos, que resultaron estar relacionados con el tema sobre el cual se hablaba.

ADQUISICIÓN DEL LENGUAJE

Desde mi experiencia con el traductor que hacía crucigramas han transcurrido décadas, durante las cuales se ha inventado el PET y el fMRI (Tomografía por Emisión de Protones y Visualización funcional por Resonancia Magnética) sistemas para observar la actividad del cerebro funcionando. Con ellos se ha logrado ubicar en qué zonas del cerebro se llevan a cabo ciertas funciones. Estos recursos, sumados a los estudios de lingüistas, han permitido descubrir algunos de los procesos --exclusivos del hombre-- en la adquisición del lenguaje.
Se han identificado diversas zonas del cerebro, la mayoría de ellas en la zona cortical del hemisferio izquierdo, donde se llevan a cabo las principales funciones del lenguaje. A medida que han avanzado los estudios, se ha descubierto que el proceso es mucho más complejo de lo que se creía, que tiene cambios sustanciales en el tiempo y que hay una diferencia radical entre la adquisición del lenguaje y el aprendizaje de un segundo idioma.

EL PRINCIPIO

La adquisición del lenguaje, característica exclusivamente humana, comienza desde muy temprana edad. La visualización (en pantalla) de la actividad del cerebro ha permitido un análisis sistemático del desarrollo del proceso en el cerebro. El balbuceo comienza entre los 6 y 8 meses de edad, cuando el cerebro está llegando al 45% de su volumen*. Entre los 10 y 12 meses, cuando el cerebro está llegando al 60% de su volumen, comienza el uso de una palabra. Las frases de dos palabras comienzan a los dos años, cuando el volumen del cerebro ha llegado al 70%.
Generalmente, a los 3 años, comienza el uso de frases completas, con 80% del volumen del cerebro, y el aprendizaje se acelera durante los siguientes años. Se cree que la adquisición del primer lenguaje, en lo que se refiere a la gramática y a la sintaxis, termina alrededor de los 12 años. Según los lingüistas, el hablar, cantar y comprender un idioma son facultades primarias e inherentes, biológicamente determinadas, a diferencia de la lectura y escritura que son habilidades secundarias adquiridas.

EL MAPA

Por los métodos descritos (PET y fMRI) se ha ubicado varias zonas en el cerebro, principalmente en la zona temporal izquierda. Diversas funciones se concentran en diferentes lugares, habiéndose llegado a separar la parte que procesa la sintaxis, la comprensión de frases, la fonología (habilidad de identificar fonemas, sonidos con significado semántico) y la parte léxico-semántica (comprensión de palabras). A la parte que abarca frases y sintaxis se le ha llamado "zona gramatical".
Se ha comprobado que, aún antes de balbucear, a muy temprana edad, los infantes comienzan a identificar fonemas. También se ha llegado a determinar que, a medida que aumenta la adquisición del lenguaje, aumenta el área de actividad de las diversas funciones. Este proceso --que se cree que acaba a los 12 años-- es independiente del aprendizaje de la lectura y la escritura, que son totalmente independientes y requieren esfuerzo y repetición. La gran sorpresa viene con el aprendizaje de un segundo idioma.
EL SEGUNDO IDIOMALos estudios más recientes indican que aprender un segundo idioma es totalmente diferente a la adquisición del primero. El aprendizaje de un segundo idioma, además de no seguir los pasos con los que se aprendió a hablar, varía enormemente entre individuos. Rara vez el dominio de un segundo idioma, si se ha adquirido después de la pubertad, se compara al del primero. Debido a que el proceso es diferente existen excepciones. La adquisición del segundo idioma, sobre todo en lo que se refiere a sintaxis y gramática, por seguir otro proceso, requiere un esfuerzo consciente. Se cree que esto se debe a que, después de la pubertad, el cerebro pierde flexibilidad.
La parte más sorprendente es el cambio del proceso en el aprendizaje, lo que explicaría el caso del traductor que hacía crucigramas. Al parecer la adquisición del segundo idioma activa durante un tiempo las partes donde se ha registrado el primer idioma, luego esta actividad disminuye y, al parecer, se traslada a otro registro. Las imágenes del cerebro de jóvenes de 13 años aprendiendo un segundo idioma muestran una actividad cerebral mucho más intensa de la que muestra el cerebro de personas de 19 años que ya lo dominan. Esta diferencia aumenta en la medida en que el dominio del idioma es mayor.
En otras palabras, los que están aprendiendo usan la parte del cerebro donde está su primer idioma, actividad que disminuye a medida que dominan el segundo idioma y es mínima en aquellos que ya lo dominan. Esta observación explicaría por qué un intérprete con gran habilidad y experiencia en la traducción simultánea puede liberar una parte de su cerebro y pasar a una actividad "automática" que le permite llevar a cabo dos tareas simultáneamente.
NUEVA VISIÓNEl análisis de las imágenes del cerebro ha confirmado que la actividad en la zona del lenguaje, en la parte dorsal del hemisferio izquierdo del cerebro, se incrementa al adquirirlo y al aumentar la habilidad en su uso, pero, una vez que se obtiene un alto dominio del idioma, la actividad decae. Este es siempre el caso una vez que se ha consolidado el idioma y el sujeto que lo habla se ha vuelto competente. Todavía existen muchas dudas, y hay quienes cuestionan las conclusiones sobre la relación de las edades y el cese de aprendizaje del primer idioma, debido a que con la edad cambia el metabolismo y flujo de la sangre, lo que podría alterar la interpretación de las imágenes.
Todo lo descrito hasta aquí es una fracción de los estudios que se están llevando a cabo, cuyos resultados aún están lejos de ser concluyentes. Por lo pronto, con lo descubierto hasta ahora, se ha iniciado una nueva visión de los procesos de aprendizaje. Se espera que en el futuro se lleguen a ubicar con más precisión las diversas funciones dentro de la corteza frontal izquierda, así como otras zonas y las posibles conexiones entre ellas. Lo cierto es que, según los neurólogos, estas investigaciones han abierto una nueva etapa en el estudio del sistema neurológico del lenguaje humano.
* El volumen no tiene una relación directa (lineal) con la superficie del cerebro ni el número de conexiones entre neuronas.
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