Traducción

Monday, December 26, 2005

Problemas actuales de la traducción

Zinaida Lvóvskaya trata en este libro los problemas de hoy en día de la traducción. Granada. Granada linvistica, (1997). 137 páginas.
Este libro de Z. Lvóvskaya trata algunos de los aspectos teóricos y pragmáticos de la ciencia de la traducción que siguen siendo problemáticos a pesar de que ya han sido tratados por varios autores. Su propósito no es dar una solución definitiva sino aportar una nueva visión desde el punto de vista de la tradición soviética y rusa, basándose en su experiencia profesional, tanto de traductora intérprete como de docente de la misma.
Trata problemas tales como la distinción entre significado y sentido, la equivalencia textual o la comunicativa, los diferentes factores que determinan la actividad traductora, los tipos de actividad bilingüe (equivalente y heterovalente) y su estructura funcional, el carácter normativo de la traducción (límites del traductor), la distinción entre adaptación y traducción, la teoría general y las teorías particulares de la traducción y su complementación, e incluso la didáctica para enseñar a los aprendices de traductor en función con su actividad
El libro sigue un esquema dinámico que va pasando de unos temas a otros sin perder el hilo. Empieza con una pequeña introducción que descubre los puntos principales que va a tratar.
Comienza con la distinción entre significado y sentido del texto no sin antes introducir la tema, creando al principio el ambiente contextual necesario. En lugar de entrar ya en materia nos habla primero de la situación actual de los estudios de traducción y nos explica los diferentes enfoques (lingüístico y comunicativo) que ésta ha ido adoptando. Una vez nos ha situado en el lugar correcto comienza ya a hablar plenamente del significado y su naturaleza, del sentido y su naturaleza, y de la relación entre ellos. De ello se deduce la gran importancia del sentido, por ello nos explica la estructura que este tiene y las relaciones jerárquicas de sus tres componentes: el semántico (3º), el pragmático (2º) y la situación comunicativa (1º), así como la subestructura de cada uno de ellos, tanto en la comunicación monolingüe como en la bilingüe.
Según va avanzando el libro Z. Lvóvskaya va sacando sus conclusiones, donde muestra su postura ante los distintos aspectos. En este caso nos hace ver que “la equivalencia formal (lingüística) de dos textos no puede servir de garantía de su equivalencia comunicativa”, que “el sentido es el verdadero contenido del texto” y que, en la jerarquía de los componentes comunicativos, el lingüístico depende de los otros dos, por eso “No puede ser un criterio válido y capaz de garantizar la equivalencia comunicativa” (pág. 41).
Y precisamente eso, la equivalencia comunicativa en la traducción, es uno de los problemas más importantes y que tratará a continuación.
Opina, que la equivalencia comunicativa es una característica fundamental en traducción, y que lo más importante a tener en cuenta será la máxima fidelidad posible al PCA (Programa Conceptual del Autor) del TO (Texto Origen). Por tanto, esto supondrá, a veces, sacrificios en la forma lingüística, en mayor o menor medida dependiendo de factores extralingüísticos (unas veces será más importante lo pragmático y otras lo semántico), así como cambios semánticos en las intertextualidades implícitas para que sean comprensibles en la cultura meta.
De modo que, considera “que la equivalencia comunicativa no implica igualdad” ya que es “[...]relativa y dinámica” puesto que sus “[...]características relevantes varían de un acto comunicativo a otro” (Pág. 56). Sin embargo, existen ciertas normas que rigen los requisitos de las traducciones, que deben orientarse tanto hacia el autor como hacia el receptor y que actúan como “filtros comunicativos capaces de impedir la arbitrariedad del traductor” (Pág.60).
Para lograr la equivalencia comunicativa el traductor tiene que llevar a cabo una triple actividad (intérprete del TO, coautor y autor del TM) cuyo desarrollo es intelectivo y creativo, aunque se ve limitada, como nombrábamos antes, por ciertas normas; y determinada por los factores que le rodean, desde el momento mismo del encargo. Habla de factores relacionados con los saberes universales (lingüísticos, extralingüísticos y situacionales), y con los tres participantes de la comunicación bilingüe (autor, traductor y receptor), factores externos e internos y factores relacionados con las “condiciones de trabajo”, que tienen un papel importante en el resultado de la traducción.
En la comunicación interactúan los factores cognitivo-culturales (internos) y los situacionales (externos) creando una situación comunicativa en la que los cognitivo-culturales se refieren a las culturas y los situacionales al tema y al individuo concretos.
De todo esto dependerá el resultado de la actividad del traductor. Además, destaca que su nivel de profesionalidad, se verá reflejado en su consideración de factores relevantes, y en la influencia de los factores subjetivos.
Pero no todas las traducciones serán equivalentes. Dependiendo del encargo de podremos distinguir dos tipos de traducción: la equivalente y la heterovalente, que evidentemente al ser diferentes, dice Lvóvskaya, no se estudiarán dentro de la misma teoría ni tendrán la misma estructura ni la misma función textual.

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